"

Hay un navío profundo
ahogandose dentro de mí
y por mas que intento salvarlo
se hunde mas y mas.

Caminando por las calles
y sus veredas calientes,
pollos fritos,
almas semejantes,
cabezas candentes,
el infierno de los indiferentes;
cerebros tan fríos,
gente que se cree importante
vomito y soy el de antes.

Avanzo un paso,
retrocedo tres
mangas largas por mangas cortas,
camisas por poleras,
corazón por poema,
energía por sistema.

Como no quieren que duela
el flagelo
es lo único que nos mantiene despiertos
y la televisión
ahogando hasta la muerte
cualquier discusión
y las armas encima de la mesa
antes de que el intelectual
se cuesa .

Y como pesa el portapapeles,
como pesan las promesas
hoy me pesa el sentimiento
de sentirme la presa
en esta jungla de cemento
lo único que nos queda
es caminar
y pereza.

"

i can seeeeee
Anónimo:
hola.- invítame a volar

y si te invito al infierno :)?

"

Me he bebido un trago amargo de veneno,
anciano, encorvado
ni acordarse de la existencia,
no existo,
no existes,
no eres.

Las calles vacías,
los insectos en el estomago
es la indesición que deserta del ocio
y sale descompuesta,
son las palabras,
armas que solo apestan,
son los pensamientos
que indisponen,
son las apuestas
y las miles de noches frente a la puerta,
soy solo yo el que se comenta,
que frente a esta gran tristeza
nadie conversa,
sufrí,
reí,
a risa perversa,
a diestra y siniestra.

La conversación se vío
involucrada con el lamento,
aquellos ojos vomitaron
sangre, odio y recuerdos acuosos,
en el agua rebotan algunos
de aquellos destrozos
de seres perezosos que dañaron
aquel corazón roto.

Un abrazo,
un te amo
y lo hare siempre
te juro que iría buscarte
hasta en sobredosis
donde sea.

Un abrazo
un terroso buenas noches,
un tenebroso mañana hablamos;
solo en la cama,
como siempre,
mirando el techo
suplicando que se venga encima
y me abrace
o me arrase.

"

Brasas.
Anónimo:
Dos preguntas: ¿De donde eres? y espero que la segunda tenga como respuesta "Si" ¿Eres gay?

Stgo Centro, haha no.

"

Sigo escribiendo
la odisea a través del letargo,
no me queda otra alternativa.

Si sigo haciendo lo típico,
no me queda otra alternativa.

No hago canciones,
ni libros,
solo semi-poemas,
seudos problemas,
nefastos,
ahora tu piensas en funestos
sigo siendo del resto.

Funeral,
camina hacia el refrigerador
buscando saciarse,
vuelve al refugio
sin equipaje,
menudo viaje,
dirán…
pero no me queda otra alternativa.

Sigo sintiendo ese frío,
alérgico a las primaveras,
al roce de las personas,
a las entrepiernas,
a las canciones cortadas,
sus censuras.

Si tan solo siguiera
curaría mi ceguera,
si fuera un cualquiera;
no me queda otra alternativa
que abandonar justo antes de llegar,
desconocido al declive
que podría provocar
encontrando la alternativa.

"

No me queda más.